domingo, 8 de noviembre de 2009

La Detención de Orcus

WinterHaven: Llegamos nuevamente a la ciudad cansados y exhaustos solo para enterarnos de que gente había sido secuestrada. El aire estaba muy inquieto y había un silencio que nos era imposible ignorar. Escuchamos en lo bajo a los pobladores y campesinos rumorear algo sobre que los muertos del cementerio habían abandonado “su descanso eterno”.


Posada: Fuimos a hablar con Dowen que no nos pudo ayudar mucho ya que no sabía demasiado, asique mientras Aldren se quedo hablando con él nosotros decidimos ir a intercambiar palabras con Bultrom, el ermitaño.


Torre de Bultrom: Hablando con él de lo que nos había pasado y de lo que habíamos visto decidimos dibujarle los símbolos que habíamos visto en la cueva, a lo que nos dio para leer unos libros que contenían unos dibujos muy parecidos y después de analizarlos unos instantes lograron descifrar que se trataba del idioma dragonil.

Salimos por la entrada del noreste hacia el cementerio que quedaba a 10 min. dispuestos a descubrir qué diablos estaba pasando que tenia a todo el pueblo tan alborotado…

Cementerio: Cruzamos las rejas y nos adentramos para explorar la zona. Nunca me gustaron los cementerios y esta no iba a ser la excepción. En cuanto nos acercamos a un símbolo gigante dibujado en el medio del lugar salieron de sus tumbas un numeroso grupo de esqueletos, un par de zombies y un elfo al que más tarde identificamos como Nilaran.


Combate: Un Enfrentamiento muy ferviente. Estoy realmente orgulloso de como va mejorando el desempeño del grupo. Lamentablemente por mis más arduos intentos de cubrir a Windergard, cayó ante una flecha propinada por el elfo, pero se pudo poner en pie con ayuda nuestra. Khorgan peleo haciendo honor a los StoneAxe. Aldren cada día me sorprende mas lo bien que mantiene el terreno. Gharen sigue alejándose de mi vista y haciendo caso omiso a mis recomendaciones pero se las arreglos para salir con pocas heridas y su técnica es admirable. Una vez abatidos los muertos no tan muertos Winder uso otro de sus artilugios para dormir a Nilaran dándonos el tiempo suficiente para atarlo.

Una vez terminado el combate, encontramos en sus ropajes una llave y una carta de Kalarel en la cual le decía como llevar a cabo un ritual y mencionándole una especie de santo y seña para entrar a su guarida… Cuando el elfo despertó, Khorgan y yo nos disponíamos a “hacerlo hablar”, pero después de un par de gotas de sangre Aldren intervino. Después de muchas discusiones logramos “sacarle” información que solo el tiempo dirá si es verdad.

Una vez terminado el interrogatorio decidimos llevar al asesino ante la justicia, lo cual me reconforta un poco saber que va a ser ahorcado...

Llendo hacia el pueblo Nilaran susurró unas palabras que nos mantuvo preocupados todo el día “esa no es la frase verdadera”. A lo cual añadió más tarde “la verdadera frase es: "y la sombra cae en la obscuridad”.


WintherHaven: Tras llegar a la ciudad entregamos al maldito a las autoridades y nos dispusimos a disfrutar una merecida comida mientras discutimos sobre futuras acciones.

Al día siguiente decidimos a ir al fuerte de nuevo pero ahora un poco más confiados por tener la llave y una supuesta clave.


Fuerte: Nos adentramos nuevamente a la putridez de los pisos inferiores del fuerte, esquivando las trampas con otro de los trucos del mago.

Llegamos de nuevo a las rejas y después de otra pequeña discusión sobre la clave nos dispusimos a usar la llave en el candado. Como imaginamos encastro perfectamente.

Una vez atravesada la reja bajamos por las escaleras hasta, otro subsuelo que para mi sorpresa olía menos horrible que el anterior. Allí nos encontramos con unos hobgloblins mas grandes de lo común, que nos interceptaron diciendo “sombra trae sombra” a los que Ghar contesta “y la sombra cae en la obscuridad”. Luego de discutir con él un rato y al no parecer convencido se fue a buscar a lo que pareció ser una criatura de más rango.

Cuando esta llegó nos hizo un par de preguntas y al no verse muy conforme lanzo un brutal ataque hacia Khorgan, pero ese golpe iba con mucha fuerza y poca puntería, lo que dió inicio a otro combate


Enfrentamiento: Windergard inició el combate con lo que pareció ser una gigantesca lluvia de estacas destruyendo a 2 de ellos e hiriendo al resto. Gharen se quedó cerca mío usando su arco mientras que Khorgan corrió para embestir al que intentó golpearlo entrando a la lluvia de estacas con un valor tanto admirable como temible.

Aldren se quedó analizando la situación unos momentos antes de entrar en combate.

En ese momento nos dimos cuenta de algo terrible en la habitación del fondo, una maldita araña gigante que me hizo erizar la piel.

La victoria estaba en nuestras manos, hasta que como último recurso,por más que intentamos evitarlo, éstas criaturas liberaron de su prisión a la condenada araña, la cual salió con una sed de sangre alarmante embistiendo con una velocidad increíble a Gharen, el cual cayó rendido al piso. Con Aldren acudimos de inmediato a su rescate.

Ataqué con todas mis fuerzas a la araña mientras Aldren logro levantar a Ghar el cual rodó lejos de la temible bestia. Después de un par de golpes esta se movió a una velocidad increíble por el techo para atacar a Khorgan que seguía peleando con su agresor.

Entre todos logramos derribar a la araña y poner fin al combate.

Después de vendarnos, seguimos por los pasillos revisando puertas.

Otra vez nos fue imposible pasar desapercibidos ya que un hobgoblin no escuchó salió corriendo y gritando! Poco pudimos hacer para detenerlo.


Combate: Khorgan se apuró y empezó a correr adentrándose en el medio de la pelea dejándo a todos sus compañeros atrás… a veces confundo su falta de miedo hacia la muerte con deseos de morir. Lo dañaron gravemente, hasta que llegamos a ayudarlo y balanceamos el combate.

Terminamos ganando la pelea pero fue uno de los combates menos organizados que pueda recordar, me remonta a cuando recién nos conocíamos…

Seguimos investigando el lugar hasta que Ghar pisa una trampa que hace caer una reja haciendo demasiado ruido. Al levantarla Khorgan y yo entramos a lo que parecían ser unas habitaciones y como suponíamos todo el ruido que hicimos atrajo más engendros dispuestos a pelear...

Fue un combate muy duro, Gharen volvió a ceder ante el ritmo de la pelea… A veces pienso que hay algo en él que incita a las criaturas a embestirlo.

Después de otra dura pelea, terminamos venciendo y encontrando un cofre con más monedas y una espada corta mágica.

Después de asegurar el perímetro, cerramos la reja y nos dispusimos a dormir.

Al día siguiente después de desayunar, nos dirigimos hacia un pasillo obscuro el cual atravesamos sin problemas. Al final de éste nos detuvimos en una bifurcación de 2 pasillos y nos quedamos decidiendo hacia donde ir. Yendo hacia el más chico encontramos un túnel estrecho y largo que terminaba en una puerta con un cartel en ella que decía “dead end” asique volvimos y entramos en la otra puerta que daba a una habitación gigante.


Tumba de Agua: En el centro de la habitación había una de las estatuas más grandes que jamás haya visto, en la esquina había 2 dragones de piedra y en atravesando la habitación 4 gárgolas. La estatua se trataba de un caballero enorme con una espada gigante de piedra… Cuando nos acercamos a ella, ésta propinó un violento ataque con la espada que por suerte solo nos daño levemente. Después de mucho deliberar decidimos rodear la estatua e ir hacia las gárgolas, pero en cuanto Ghar, Aldren y Khorgan entraron al cubículo apareció una puerta invisible y los monstruos de piedra empezaron a despedir agua por la boca. En un intento desesperado por detener el flujo de agua,se sacaron las armaduras e intentaron tapar las bocas mientras que Winder trataba de hacer desaparecer el campo invisible. El agua subió demasiado y se formó una corriente lo suficientemente fuerte como para empezar a arrastrarlos alrededor de la habitación, haciéndolos golpearse contra las paredes en un intento por ahogarlos. Aldren y Khorgan lograron agarrarse de las gárgolas pero Ghar no pudo debido a un violento golpe que recibió en la cabeza. Ya se les estaba acabando el tiempo cuando Winder logró sacar la pared que retenía el agua. Todos cayeron al suelo excepto por Ghar que al no poder agarrarse de ningún lado fue arrastrado junto con el agua hacia el medio de una habitación hedionda que por si no fuera poca nuestra mala suerte, estaba llena de zombies y cadáveres pútridos.

Acabamos con toda su inmundicia sin muchos problemas. El olor que salía de ahí era indescriptible, como si 50 hombres estuviesen muertos y pudriéndose hace meses en una habitación cerrada…

Nos dirigimos a unas escaleras largas seguidas por una puerta gigante que tenía un reflejo azulrojo atrás.

Manantial de Sangre: Al cruzar la puerta nos encontramos con la que debió ser la habitación más grande de todo este horrible lugar, lleno de escombros y polvo. Ríos de sangre desembocaban a través de canales a un pozo en el medio de la habitación y esperándonos, se encontraban: Un sirviente de Kalarel, vámpiros y más asquerosos zombies.

Batalla: Logramos en mayor medida quedarnos unidos, manteniendo una posición defensiva realmente extraordinaria, entre medio de toda esa carnicería Gharen logró patear al sirviente hacia el medio del pozo.

Una vez acabado con todos los demonios nos dimos cuenta que en el medio del pozo había cadenas que bajaban junto con la sangre, más allá de lo que podíamos ver.

Nos dispusimos a investigar el lugar cuando el suelo empezó a temblar y empezamos a sentir una terrible maldad acercándose. Tratamos de detener el flujo de sangre pero fue inútil, asique después de agotar todas las ideas y tomar mucho coraje nos arrojamos hacia el pozo por las cadenas sin saber que era lo que nos esperaba...

Sala de la Resurrección: Fuimos descendiendo de a uno, lamentablemente Aldren no calculó muy bien la bajada y cayó de una gran altura al manantial de sangre ,” estoy empezando a creer que los paladines no están hechos para las alturas”. Aterrizamos en una fuente de sangre caliente desorientados y preparados para cualquier cosa. Mientras nos tratábamos de estabilizar notamos en la habitación el epicentro de la maldad que percibíamos, era Orcus tratando de atravesar una especie de portal entre los 2 mundos, solo visible como tentáculos negros estirándose para alcanzar la libertad… A un costado se encontraba el maldito de Kalarel llevando a cabo el ritual, y custodiandolo estaban el sirviente que afortunadamente sobrevivió a la larga caída, más esqueletos guerreros y algunos sacerdotes…

Combate Final: Aunque nos llevaban ventaja de terreno y nos estaba esperando, logramos mantenernos unidos la mayor parte del combate, era evidente que Kalarel debía morir, teníamos que impedir por cualquier medio que Orcus reviva o nuestros esfuerzos no hubieran servido para nada… Peleamos sin detenernos, sangre sobre sangre, ruidos de metal, huesos rotos y gritos llenaban el aire de la habitación. Mi mente estaba enfocada en Kalarel, debíamos destruirlo y acabar con todo. Herido y asustado, el maldito se escondió tras los tentáculos de su amo, riéndose como quien canta victoria… Pero la batalla todavía no termina, mi espada no está satisfecha…

Sólo y con sus secuaces abatidos nos enfilamos hacia Kalarel, pero no podíamos obviar a Orcus protegiéndolo. Tras varios intentos de dañarlo a distancia el contraataca golpeando de gravedad a Winder, Aldren y Ghar, quedando en pie solamente Khorgan y yo… Con la sangre hirviendo y como último recurso, sin siquiera hablar, entendimos lo que teníamos que hacer y al grito de “MUERE MALDITO” embestimos atravesando los tentáculos hasta llegar a Kalarel (Nunca olvidaré la expresión de miedo en su rosto), logrando atacarlo despojándolo de su sangre y de sus poderes.

Mientras Kalarel despedía su último aliento se podía escuchar a Orcus maldiciendo al mismo tiempo que volvía al agujero de donde vino. Luego silencio...

Luego ante nosotros se presentó Sir Kighan para agradecernos antes de irse de éste mundo, feliz de haber confiado ésta tarea a nosotros...

Una vez que el honorable caballero partió, nos apuramos para ayudar a nuestros valientes compañeros mientras nos dábamos cuenta que podíamos tomar después de mucho tiempo,aunque sea en el medio de una habitación llena de sangre y cadáveres , un merecido y deseado descanso..